STEs Castilla y LeónMujer8 de marzo de 2004
 
Descarga programa pdf 108kb Las organizaciones feministas piden respeto a las diferencias


* Critican la discriminación por el sexo "con el que llegamos al mundo"
* Varios colectivos rechazan la violencia de género en un acto en Pizarrales

Algunos candidatos y representantes políticos vivieron ayer una intensa tarde en favor del colectivo femenino, respaldando los tres actos convocados entre las siete y media y las ocho y media por diferentes colectivos. Además de la concentración de convocatoria sindical, el Día Internacional de la Mujer centró una propuesta cultural en la Iglesia Vieja de Pizarrales organizada por asociaciones de mujeres, el Foro Social y Amnistía Internacional.

La periodista Elena Martín fue la encargada de leer un manifiesto en el que se pidieron mejoras educativas para que sea posible, mediante la reflexión, "formar una sólida opinión que critique, denuncie y combata esa errónea educación plagada de estereotipos culturales".


COBARDIA Y MIEDO Además, los organizadores aprovecharon la jornada para denunciar la violencia de género, una "manifestación de la inseguridad y cobardía de quien necesita una víctima para sentirse superior", detrás de la cual se encuentra "el miedo de esos hombres a enfrentarse consigo mismos y con su propia pequeñez, a perder su identidad y los apoyos de una educación errónea profundamente interiorizada a lo largo de generaciones". Sin embargo, aclararon, "no pretendemos alcanzar la igualdad social, eso sería negar la diversidad e ir en contra de la tolerancia, sino conseguir el reconocimiento y el respeto de las diferencias".

También el mismo mensaje pudo escucharse en la concentración convocada en la Plaza Mayor por las organizaciones que trabajan en defensa de las mujeres, a la que asistió más de un centenar de personas. "Se discrimina negativamente entre las mujeres en virtud de sus diferencias pero, además, las mujeres en todo el mundo somos discriminadas por lo único que todas tenemos en común, el sexo biológico con el que llegamos al mundo", recogió el manifiesto.

También quedó patente que las mujeres "sólo por el hecho de serlo, cuentan con menores derechos, con menores oportunidades de acceso a los espacios sociales, con menores oportunidades para la elección de su propia vida; son consideradas inferiores, son minusvaloradas y son objeto en todo el mundo de múltiples formas de violencia". Así, los convocantes recordaron que la diferencia, "no sentida como desviación, aporta riqueza a la sociedad, introduce colores y matices en el terreno baldío y monocolor del pensamiento único". Derechos y oportunidades iguales, pero diferentes modos de entender el mundo y las relaciones para crear una sociedad "equilibrada".