STEs Castilla y León Opinión

Fracaso escolar


Escuela 3781, 27 de marzo  de 2008

Editorial
 

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Mientras la prensa se retorcía bajo la noticia, una sentencia -no firme- del Tribunal Superior de la Junta de Andalucía (TSJA) que reconocía el derecho de unos padres a objetar contra la Educación para la Ciudadanía y sus detractores llamaban a las armas y animaban a más objeciones y a incumplir la ley vigente -los políticos deberían pensar que sus decisiones conllevan responsabilidades políticas, sociales y morales-, la Unión Europea advertía al Gobierno sobre la necesidad urgente de reducir el fracaso escolar. Por supuesto que esta noticia pasó totalmente inadvertida. El tema es lo suficientemente importante como para que Gobierno, oposición y comunidad educativa tomen nota. Y es aún más importante porque estamos en

" Es necesario un Ministerio inflexible en la aplicación de la legislación"

 el inicio de una nueva legislatura.

El índice de fracaso escolar (29,9%) fue una de las principales preocupaciones en la última cumbre de la UE en cuanto a la situación de la economía española. Europa llamó la atención al Gobierno del estancamiento del fracaso y del abandono prematuro, de los más elevados entre los 25 estados miembros. La UE ve poco probable que nuestro Gobierno llegue al objetivo del 15% marcado en la agenda europea para 2010. Y ha pedido al Gobierno que "garantice la aplicación efectiva de la reforma en el ámbito educativo también a escala regional."

El nuevo Gobierno debe ponerse manos a la obra porque la situación es preocupante. Para ello será importante que el Ministerio tenga los recursos humanos y materiales suficientes, así como una dirección política capaz de desarrollar, en coordinación con las comunidades autonómicas, las líneas maestras que hagan posible alcanzar los objetivos educativos europeos para 2010. También es necesario un Ministerio que, siendo escrupuloso con las competencias autonómicas, sea inflexible en la aplicación de la legislación vigente. En esta legislatura es preciso más Ministerio de Educación y Ciencia. Y es imprescindible que los grandes temas que deben cohesionar y mejorar el índice de calidad de nuestro sistema educativo sean consensuados con la oposición.

El inicio de la legislatura puede ser un buen momento para reflexionar sobre el pasado y sustraer en el futuro a la educación de los avatares políticos y económicos y del enfrentamiento político. Siempre es tiempo de aprender y de rectificar.

 

 

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