STEs Castilla y León Opinión

La LOE privatizadora


16-12-2005

José María Fernández Criado

 

M

e enteré este día de la creación de una empresa de ayuda a domicilio para alumnos con dificultades en la escuela. Los contactas y te envían un profesor a casa a echarle una mano al chaval en mates, latín o lo que sea, una o varias horas. Bueno, no dejan de ser las clases particulares de toda la vida, se dirá; la diferencia es que el profesor viene a tu casa cuando antes iban los chavales a la del maestro jubilado que completaba así su escasa pensión. Esa es la diferencia, pero la perversión es grave: lo que antes era una ayuda ocasional para algún rezagado, se convierte ahora en un objeto de negocio de una empresa con ánimo de lucro y una cantera de materia prima en aumento, el fracaso escolar. El capitalismo es así, allí donde ve la pela, se las pela; sea en la salud, en las pensiones, en la enseñanza o en cualquier otra necesidad primaria que se le ponga a tiro.

 

Los gobiernos, responsables de cubrir esas necesidades para toda la población por igual, no sólo toleran esta situación, ya en práctica en centros privados y concertados con las clases de apoyo y las extraescolares, sino que sus políticas, en este caso educativa, van en ese sentido: la privatización, es decir, hacer de estas necesidades objeto de lucro. Tanto es así que todos los gobiernos, lo dijimos cuando la Constitución Europea, instados por la OMC y en Europa por la OCDE, ya han tomado partido por los intereses empresariales y poco a poco van cumpliendo esos compromisos de liberalización de todos los servicios. En este sentido LOE y LOCE, LOCE y LOE, tanto monta monta tanto. El PSOE utilizó electoralmente la lucha en la calle contra ley del PP y ahora con la suya, tres cuartos de lo mismo.

 

Estamos muy engañados si creemos que las batallas por la educación, son guerras de religión. Como el tinte laico con que el PSOE intenta contentar a una izquierda que se para en moral y costumbres y no repara en que por ahí se le cuela el capital. Tras esas fachadas está la trayectoria privatizadora. El aumento de la LOE de fondos públicos para los colegios privados ¡qué contradicción! y su extensión a todos los niveles, no es sino una privatización progresiva. Y por vía regresiva: la disminución de una financiación de la pública que racionalizara las ratios, atendiera a todos los alumnos en todas partes y situaciones, afrontara el fracaso escolar, etc., etc.

 

En la manifestación de ayer en León se entregó al subdelegado una misiva para Zapatero que él mismo salió a recoger. El detalle dice de su condición de enseñante público así como la de muchos de sus compañeros de oficio y partido que hoy ejercen cargos políticos en el Estado. Se les supone por ello una sensibilidad especial. Pero que ni se engañen ni nos engañen. Lo de la religión o la libertad de enseñanza no son sino piel de oveja de los poderes de este mundo, y sus aliados ¡ay!, para asaltar el redil.
 

José María Fernández Criado
es periodista

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