STEs Castilla y León Opinión

La LOE, a escena
No ha sido posible el pacto por la Educación


15-12-05

EL BALCÓN DEL PUEBLO

JUAN F. PÉREZ CHENCHO
 

N

o ha sido posible el pacto por la Educación. Dentro de muy pocas horas se votará la Ley Orgánica de Educación (LOE) en el Congreso de los Diputados. Saldrá adelante, pero con el rechazo del Partido Popular. Continúa la fractura entre socialistas y populares en los temas de Estado. Y la Educación es uno de ellos.

 

Pero voy a mirar a corta distancia para dimensionar luego el asunto al máximo nivel. Desde que fue transferida la Educación a las comunidades autónomas, en León la Dirección Provincial de Educación quedó casi en plena desnudez de funciones. Hasta tal punto es así que las sustituciones por baja se tramitan en Valladolid. La Dirección Provincial de Educación no es tal Dirección, sino una oficina desde la que se envían, por triplicado, eso sí, papeles a Pucela, donde una gigantesca burocracia decide hasta las mínimas cuestiones administrativas.

 

La sorpresa es que, a partir de ahora, según Ana Pastor, parlamentaria sólida e inmejorable colaboradora de Mariano Rajoy, las grandes decisiones políticas sobre Educación las toma la dirección nacional del Partido Popular desde la calle Génova, en lugar de los presidentes de las comunidades autónomas, sus consejeros de Educación y los parlamentos regionales. Por supuesto, en aquellas autonomías con mayoría del Partido Popular. No son pocas, y cuenta con más de dos millones de alumnos. Hasta media docena de veces repitió Ana Pastor la frase: «donde yo gobierne», en presencia de los consejeros de Educación de las autonomías gobernadas por el Partido Popular. Y ni se inmutaron. Se podría estar de acuerdo en varias cuestiones de fondo que el PP ha planteado en aplicación de la LOE. Ningún pedagogo, ningún maestro, nadie en su sano juicio, puede oponerse al estudio de un patrimonio cultural común, ni al fomento de la convivencia, ni a la integración de alumnos con dificultades, ni a otras iniciativas. Sin embargo, otras exigencias tienen mal encaje, si es que realmente piensan llevarlas a cabo y no se trata de mera propaganda.

 

Pero las cuestiones de forma son tan importantes como las de fondo. Porque, si finalmente, va a ser Ana Pastor o la dirección nacional del Partido Popular desde la calle Génova la que va a decidir la política educativa de esta Comunidad, ¿Para qué nos presentan candidaturas a las elecciones autonómicas? ¿Para qué pagamos a un montón de dirigentes políticos, tanto en el Gobierno regional como en las Cortes de Fuensaldaña? ¿Esta Comunidad es verdaderamente autonómica o un simple peón de la estrategia del PP para el conjunto de España?.

 

Según Ana Pastor, las comunidades autónomas son lo menos autónomo que existe en España. Son simples cotos privados de su partido a los que, en lugar de recomendaciones, se les ordena imperativamente lo que tienen que hacer, piensen lo que piensen sus ciudadanos y sus instituciones representativas. Estamos a pocas horas de que el Congreso de los Diputados dé el visto bueno a la Ley Orgánica de Educación. Algo no invita a la esperanza cuando los dos partidos con implantación nacional no logran ponerse de acuerdo en algo tan trascendente como el diseño educativo. Afecta a los muchachos que serán nuestro relevo en el futuro. Y ni así, por Dios.

JUAN F. PÉREZ CHENCHO.- Periodista

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