STEs Castilla y LeónOpinión
 

La escuela pública

EL PAÍS
20-09-2003

Pablo Torregrosa Gracia - Barcelona

 
 
Leo en su diario, El País edición de Barcelona, una información sobre los problemas que tienen los centros públicos de enseñanza de Cataluña debido a la llegada masiva de alumnos de origen inmigrante. Nada de lo que allí se expone es nuevo. Trabajo en un centro público del Maresme y desde hace años la Generalitat nos reduce cada curso el número de profesores, a pesar de que en muchas ocasiones se sobrepasa el número máximo de alumnos por aula.

La Generalitat "garantiza que se atenderá a todos los niños llegados fuera de plazo". Pues no faltaría más. Eso sí, en escuelas públicas y abarrotando las aulas. Este año no habrá profesores de Educación Compensatoria (enseñanza de la lengua para alumnos recién llegados), pero el consejero Artur Mas se ha exhibido públicamente y sin ningún rubor regalando banderitas catalanas a esos mismos niños a los que ha dejado sin profesores. Éste es el significado del "patriotismo" que nos reclaman los dirigentes de CiU.

Cuando creo que se equivoca su diario es al hablar de "imprevisión". No hay tal, sino una decisión consciente y premeditada de degradar la escuela pública catalana mientras se disparan las subvenciones a centros privados "de élite" para alumnos de familias acomodadas. Y esto es algo que los ciudadanos de Cataluña deberían plantearse el próximo 16 de noviembre: si quieren para sus hijos una escuela pública y, por extensión, unos servicios públicos gratuitos y de calidad o si, una vez más, acabaremos conformándonos con que nos regalen una banderita catalana.

 

 
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