STEs Castilla y León Comunicado

Valoración de la Federación de STEs-i de Castilla y León del Pacto de derechos sindicales.

  Carta al Presidente de la Junta de Castilla y León, Sr. D. Juan Vicente Herrera Campo.

 

Comunicado

T

ras conocer a través de un medio de comunicación de Castilla y León el resultado de las últimas negociaciones de la Junta, con su Presidente a la cabeza, con los máximos responsables de las centrales sindicales de UGT y CCOO y el convidado CSIF, sobre el Pacto de Derechos Sindicales, el Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza de Castilla y León (STEs) quiere hacer públicas las siguientes consideraciones y valoraciones:

 En primer lugar queremos denunciar que el nuevo Pacto que se anuncia es fruto de una negociación excluyente, de un tejemaneje cocinado entre algunas de las más altas instancias de la Junta con los más altos responsables de las Uniones Regionales y Federaciones implicadas. Negociación que no se ha llevado acabo en las mesas de representación y negociación sindical legalmente establecidas. Así los derechos sindicales de las organizaciones que representamos a los docentes se han hecho sin la presencia de su organización más representativa.

 Hemos podido asistir con estupor a declaraciones de los responsables de dichas centrales y de altos responsables de la Administración Autonómica en las que se ha puesto de manifiesto con meridiana claridad cuál es el verdadero valor que esas Centrales Sindicales y parte de la Junta dan a su llamado Diálogo Social. Lo que se nos ha venido vendiendo como un instrumento de altos propósitos para avanzar en los retos que sobre empleo, reactivación de la industria, etc. que tiene la sociedad de nuestra región, parece convertirse en un mercadeo en el que, más que los contenidos en sí (lo que se quiere impulsar o mejorar, los problemas que se pretenden solucionar), importa la garantía en el intercambio de apoyos mutuos. Ello nos hace deducir que no serán  las lógicas divergencias entre las partes sobre los contenidos o temas de dicho diálogo las que lógicamente puedan provocar que se resienta o se rompa. No priman pues los intereses generales ni los de los trabajadores a la hora de acordar, sino lo que pueden conseguir pro domo sua. También nos ayuda a comprender mejor el escaso contenido de los continuados acuerdos a los que llegan y que provocan, por ejemplo, una contínua pérdida del poder adquisitivo de los empleados públicos de la Junta. Las más altas instancias de la Junta se pliegan a la presión voraz de las llamadas centrales de clase, garantizándose su apoyo a dicho Diálogo para lograr así una presunta Paz social. UGT, CCOO y CSIF -que suele apuntarse a los bombardeos- logran a cambio muchos más liberados sindicales para extender su acción benefactora entre los empleados públicos de la Junta, marginando de paso, con verdadero descaro y sin rubor, al resto de sindicatos, que también tenemos nuestro mayor o menor peso en representación ganado en las elecciones sindicales (representamos al 34% de los delegados elegidos y a cerca del 50% de los empleados públicos de la Junta).

 Este Pacto supone una clara ingerencia del empleador, en este caso la Junta de Castilla y León a favor de un determinado modelo sindical, en detrimento de otros, ya que no está basado en la justa proporcionalidad entre recursos humanos y materiales asignados y los resultados obtenidos en las urnas. Por el contrario, y aunque se hayan corregido algunos excesos del Pacto non nato del 2004, va a seguir primando en gran medida a UGT, CSIF y CCOO frente a los otros sindicatos, al establecer por primera vez tres categorías o niveles de representatividad.

Dicha desproporcionalidad a favor de la tres centrales se observa en el reparto de los liberados institucionales, en la asignación a esos sindicatos de una ingente cantidad de delegados de sección sindical (liberados 45 horas al mes) que puede favorecer el clientelismo sindical. En Educación el pacto casi triplica el número de los delegados de sección sindical, pasando de los 131 actuales a los 368. De esos 237 delegados a mayores 209 van a parar al trío sindical. Así mismo la desproporción se evidencia  en el reparto de locales y dotaciones materiales. Entendemos por ello que puede vulnerar el ejercicio de la libre competencia sindical y las leyes que la regulan (LOLS y LOR). Primar como se pretende a unos sindicatos frente a otros supone una verdadera pedrada a la representación sindical que emana de las urnas, y que se modifica en los más altos despachos. Estamos a la espera de conocer el texto definitivo de este pacto para emprender las acciones legales correspondientes.

 Con este desvergonzado pacto pretenden de paso garantizarse la disposición de más recursos humanos que los demás sindicatos para las próximas elecciones sindicales, retrasadas a 2008 mediante una imposición de dudosa legalidad.

Finalmente desde STEs denunciamos que este amañado pacto sin vergüenza va a suponer un derroche para las arcas públicas de nuestra Comunidad. Además del aumento de de 253 liberados (en Educación 50 profesores a jornada completa), se destinan las 45 horas mensuales de las que dispondrán centenares de delegados sindicales y que provocarán un gran malestar en los centros de trabajo.

 Valladolid a 30 de marzo de 2006.

 Firmado:

Federación de STEs de Castilla y León-Intersindical.

(En su nombre: Pedro Escolar Izquierdo. Portavoz.)

 

  Carta al Presidente de la Junta de Castilla y León, Sr. D. Juan Vicente Herrera Campo.

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