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Lo
que ha sucedido este fin de semana, no es "un préstamo en excelentes
condiciones", como afirma el Ministro Luis de Guindos. Tampoco es
verdad, como también dice, que se pongan condiciones únicamente a la
banca. Mucho menos cierto es que no vaya a afectar a la
ciudadanía, tal y como ha declarado el Presidente Mariano Rajoy.
Estamos
intervenidos desde mayo de 2010, cuando se iniciaron las reformas
para trasladar hacia la ciudadanía los efectos de las políticas
económicas irresponsables de los gobiernos y de la avaricia sin
cabeza de la banca. Ya obligaron a recortar inversiones sociales,
a subir el IRPF, a rebajar las pensiones,
a facilitar el despido, a bajar los salarios...
La
decisión del Gobierno, aceptando la intervención reclamada por el
Fondo Monetario Internacional, la Unión Europea y el Banco Central
Europeo, es un paso más en la pérdida de nuestra soberanía. El
préstamo, como se quiere vender, no es a los bancos, sino al Estado
que es el responsable de devolverlo con sus intereses. ¿Cómo van a
poder pagar los bancos que ya son inviables? Al igual que en
anteriores ayudas a la banca, el final será que la ciudadanía, a
través de sus impuestos y del empeoramiento de los servicios
públicos, pagará la mala gestión bancaria y la dejadez
gubernamental.
Con una
deuda de este calibre, la tendremos que amortizar durante
generaciones y, mientras estemos pagando, tendremos que seguir
haciendo la política económica que nos marquen desde fuera, con más
recortes y pérdidas de derechos. Ya se está hablando de recortar las
prestaciones por desempleo, subir el IVA, profundizar
la reforma laboral, bajar nuevamente los salarios
del personal empleado público, acelerar la reforma de las
pensiones...
Esto no
es un préstamo a los bancos, es una condena que pagaremos quienes
no hemos provocado la crisis ni nos enriquecimos con la burbuja
inmobiliaria. Esto será un rescate para la banca pero, para la
ciudadanía, es el secuestro de su futuro.
La
Federación STECyL-i llama a movilizarse. Participará en la
convocatoria y desarrollo de cuantas acciones unitarias se organicen
contra este nuevo atropello y sus seguros efectos: aumento de la
pobreza y de la precariedad, junto a más recortes en los servicios
públicos.
El Secretariado
Federal de STECyL-i
12 de junio de 2012 |