Se
abre el periodo de inscripción para escolarizar el próximo curso 2012-2013 a
niños y niñas que comenzarán su educación infantil, primaria o Secundaria. Estos
días, ellos o sus padres, deben decidir dónde van a realizar sus estudios. El
plazo de presentación de solicitudes de libre elección de centro es del 21 de
marzo al 2 de abril.
(Ver
Calendario proceso admisión)
STECyL-Intersindical desde su ya conocida defensa
de la escuela pública, quiere animar a las familias a matricular a sus hijos/as
en los centros públicos de enseñanza. Porque la escuela pública, frente a la
escuela privado-concertada, es la escuela de todos y para todos con
independencia de la clase social, el género, la etnia o la capacidad económica.
Nadie se siente excluido en ella.
Los centros educativos públicos dirigen sus
actividades a toda la población. La búsqueda de la excelencia y los fines
igualitarios son sus objetivos.
La
escuela pública es gratuita, democrática, participativa, laica e integradora.
Una escuela es democrática y participativa cuando
es de todos los miembros de la sociedad, es decir, cuando a diferencia de la
privada, nadie la puede reivindicar para sí excluyendo de su disfrute a los
demás.
La organización, gestión y control de la escuela
pública residen en todos los componentes de la comunidad educativa. Padres,
profesorado y alumnado se comprometen en la tarea educativa. Los intereses
colectivos y comunes de todas las personas que la integran, prevalecen por
encima de cualquier interés particular y corporativo. Los profesionales de la
escuela pública han demostrado su competencia a través de un proceso selectivo
riguroso, son por tanto los mejor preparados.
Una escuela democrática y participativa se
plantea, con todos los medios a su alcance, conseguir la igualdad de
oportunidades, trabajando para eliminar cualquier barrera que dificulte el
desarrollo de las máximas capacidades de todo su alumnado.
La Escuela Pública es plural ideológica y
culturalmente, es decir, no practica el adoctrinamiento y garantiza la libertad
de pensamiento y expresión.
Ningún alumno o alumna puede ser marginado por las
convicciones de sus familias. En una escuela laica el hecho religioso y
filosófico se plantea, exclusivamente, desde un punto de vista histórico y
cultural y no desde el adoctrinamiento.
La escuela pública promueve una educación en
valores universales, la justicia social, la solidaridad, la cooperación, la
tolerancia, la igualdad sexual y étnica, el respeto a la identidad cultural y
lingüística, y la resolución pacífica de los conflictos.
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