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La precipitación con que fue
convocada (de un día para otro) la reunión de la
Mesa Sectorial de Educación del pasado 25 de
abril presagiaba malos augurios. Los viejos
rumores sobre una drástica eliminación de CFIEs
en toda la Comunidad se convirtieron en noticia.
La avidez de los medios de comunicación por las
primicias informativas y la de los políticos por
salir en ellos, se alimenta mutua e
interesadamente. Mientras tanto, los
trabajadores y trabajadoras afectados
(profesorado y el personal no docente –PAS-) se
enteran, entre sorprendidos e indignados, de las
oscuras intenciones de la Consejería de
Educación a través de la prensa. Las propuestas
sindicales se quedan en papel mojado y las
buenas palabras iniciales de la Administración,
su aparente apertura, receptividad, consenso…dan
paso a los hechos, fruto de las verdaderas
intenciones, que, según parece, escondían
decisiones ya tomadas de antemano. Lo demás, las
reuniones con los sindicatos, no han sido sino
el paripé obligado de la demagogia de quienes
nos gobiernan.
La realidad, como nos temíamos,
es que detrás de la retórica y los gestos
consensuadores de la Consejería sobre el nuevo
modelo de formación del profesorado, no hay más
voluntad que la de dar una vuelta de tuerca más
al proceso ya iniciado de desmantelación de los
CFIEs (empezaron siendo 50 CEP o CPR, como
entonces se los conocía), reduciéndolos a la
mínima expresión, eliminando puestos de trabajo
en lugar de crearlos (o, al menos, mantenerlos
en buenas condiciones). Es decir, la consigna de
trabajar más con menos recursos. A eso le llaman
reestructuración. El mismo lenguaje
eufemístico de quienes denominan “optimización
de los recursos” a la reducción de personal y a
los recortes presupuestarios.
Así, pues, la Federación STECyL-i,
ante la propuesta de la Consejería de Educación
de reducir a la mitad los actuales CFIEs (se
pasa de 32 a 16: se eliminan 19, se dejan 13 y
se crean 3 nuevos específicos) y, con ello, de
suprimir de un plumazo 150 puestos de trabajo,
manifiesta su más absoluto rechazo y
denuncia la completa falta de negociación de
la Consejería con las organizaciones sindicales,
en el ámbito adecuado de la Mesa Sectorial, en
una cuestión que vas más allá del modelo
formativo a debate y entra de lleno en las
condiciones de laborales del personal que
compone la plantilla de estos centros.
Una decisión precipitada que nos
ha sorprendido desagradablemente, cuando desde
las organizaciones sindicales y, concretamente,
desde la Federación STECyL-i, se acogió
favorablemente el Documento Inicial de Trabajo (DIT)
sobre el modelo de formación permanente del
profesorado propuesto por la Consejería,
especialmente por lo suponía de punto de
partida, análisis y debate del mismo, y desde
esa inquietud se hicieron las propuestas
respectivas. Asimismo se encareció a la
Administración a que, tenidas en cuentas las
aportaciones sindicales, estableciera un proceso
negociador que llevara al máximo consenso acerca
de qué modelo formativo queremos y
cómo llevarlo a la práctica, a lo que
aquélla accedió sin objeción alguna.
Pero esta promesa se ha roto y el
proceso negociador interrumpido, por no decir,
abortado, al decidir unilateralmente la
Administración la nueva red de centros de
formación e imponer un calendario de actuaciones
a golpe de Boletín (publicación de
normativa) que impide cualquier posibilidad de
participación. Por enésima vez “esto son
lentejas…” Una actitud antidemocrática y
desleal con las organizaciones sindicales, que
se han tomado en serio el objetivo de abordar en
profundidad el asunto de la formación del
profesorado, y, sobre todo, una grave falta de
respeto a los trabajadores y trabajadoras
afectados, con quienes, como de costumbre, no se
ha contado.
La Federación STECyL-i decidirá,
a través de sus correspondientes órganos de
participación, las medidas de presión legalmente
establecidas que sean necesarias para oponerse a
este Plan de Formación de la Consejería,
manifestando su absoluto rechazo e informando
ampliamente al profesorado y demás personal
laboral de sus nefastas consecuencias.
Valladolid, 30 de abril de 2008
Alfonso Díez Prieto
Secretaría de Política Educativa,
Formación y Estudios |