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Si un pacto no es bueno, no se suscribe.
Es absurdo firmar un pacto sobre el que se recalca, por parte de los
dirigente de la FE de CCOO y FETE-UGT tanto el carácter de
“insuficiente” como el que contiene “aspectos perversos” Es evidente que
ningún acuerdo puede recoger todas las reivindicaciones, pero este pacto
para STEs recoge un conjunto amplio de medidas que suponen
importantes mejoras para todo el Profesorado de la Enseñanza Pública de
Castilla y León. No hay tampoco ninguna cuestión que pueda suponer
un retroceso o pérdida de derechos para alguien ni algo que contradiga
nuestra concepción de la enseñanza como servicio público de calidad. Por
el contrario, este acuerdo puede suponer una considerable mejora de
las plantillas y el empleo en los centros públicos.
Por tanto, STEs considera este
acuerdo como el mejor de los posibles, tan bueno e incluso mejor que
otros que se han alcanzado recientemente en otras Comunidades. Cuando
STEs ha considerado un acuerdo tan “insuficiente” como ahora dicen los
representantes de esos sindicatos, no lo ha firmado. Por ejemplo, el de
octubre pasado con el MEC (20/10/05), que dichas centrales sí firmaron y
cuyas medidas se han quedado en puro humo. Por ello les
pedimos un poco de coherencia.
Este Pacto es así mismo fruto de
la negociación en la Mesa
Sectorial. Negociación en la que STEs,
sindicato mayoritario entre el profesorado de la enseñanza pública en
nuestra región, se ha implicado con tenacidad y responsabilidad,
haciendo continuas propuestas a las diferentes medidas del acuerdo y
esforzándonos por ir mejorando las propuestas iniciales presentadas por
la Administración. STEs, desde que se inician las negociaciones, ha
mantenido que este acuerdo era posible y necesario, como lo han sido los
alcanzados en otras Comunidades. Las centrales que ahora se adhieren,
sin embargo se han mantenido en permanente fuera de juego,
negando incluso la negociación. Ahí están las hemerotecas y sus
páginas webs que evidencian el NO como el argumento que más han
utilizado: “no nos gusta”, “no nos fiamos”, “no somos
cómplices”… Su actitud a lo largo de todo el proceso negociador ha
sido la de obstaculizarlo e incluso dilatarlo para poder argüir que no
se negociaba. Tal vez las causas “reales” que provocan su irritación con
la Consejería y su acción sindical están motivadas, junto a esclavitudes
políticas, por el fracaso de su pacto de Derechos sindicales, el mayor
ataque a la libertad sindical jamás perpetrado. Les retamos a que
aclaren el contenido del mismo y que se lo expliquen al profesorado.
Además, el argumentar a última
hora que este acuerdo es fruto de la convocatoria de huelga es
negar las evidencias y de un cinismo que espanta. Desde mucho antes
de que ésta se convocara, estaba claro que las negociaciones concluirían
antes de la primavera, y han sido abundantes las declaraciones y
compromisos que así lo afirmaban. Es cierto que no es posible saber cómo
hubiera sido la huelga en caso de haberse llegado a las fechas para las
que se convocaba; pero hay muchos elementos que son orientativos. Desde
el hecho de que durante los primeros días después de la convocatoria,
cada sindicato anunciara unas fechas distintas en sus respectivas
páginas web, hasta la inexistencia de una plataforma concreta, más allá
de una mera enunciación de puntos. Está claro
que no hubo la información adecuada ni el ambiente en los centros era
favorable a secundar la convocatoria de una huelga mediática, forzada e
imprevista, en la que no creían ni los propios convocantes, y que los
hechos han revelado como ficticia e inmotivada.
Lo que sí se sabe es la asistencia
a las Asambleas previas. En una de las principales capitales de nuestra
Comunidad, la habitual guerra de cifras estaba entre cinco y ocho
asistentes (sin contar a los cuatro que la dirigían). La verdad es
que en este caso la guerra de cifras es difícil de entender y
seguramente se debe a que tres se aburrieron y se fueron antes de
acabar. Y, si todo se ha conseguido ahora por su amago de huelga
publicitaria, ¿por qué al tiempo no paraban de denunciar que la
Consejería y STEs ya teníamos cerrado el pacto? Emulando a la
Vicepresidenta de este país, podría decirse que este comportamiento que
demuestran sólo se explica desde la ignorancia o la maledicencia.
Tampoco estas centrales son
honestas cuando se refieren a la insuficiencia
de las cantidades de subida salarial (152 euros al mes). En el periodo
previo al cierre de la negociación nunca expusieron una cifra clara y
unánime. En la sesión final STEs pidió los 150 euros que propuso ya el
año pasado más la subida del IPC al estar tratándose un año más tarde;
es decir 155,5. ANPE ofreció la firma de los “cuatro” a cambio de 155
euros. La propuesta final de la Administración fue de 152. La huelga
podría llamarse “La huelga de los tres euros” (título con
reminiscencias bretchianas, aunque por otra parte recuerda la obra de
Giradoux “La guerra de Troya no tendrá lugar”). Además, si este
acuerdo retributivo es insuficiente, ¿cómo se pueden valorar los
acuerdos que han firmado en Asturias, Aragón, Murcia, Extremadura… en
los que no solamente el incremento retributivo es menor, sino que además
va ligado a criterios jerarquizantes (sexenios), o a ideas tan
peregrinas como la asistencia a clase (“premiada” con 2 euros al mes en
Asturias), o que abren la puerta a las horas extras para los refuerzos
en Extremadura?
Sobre las pasiones de la envidia y
los celos se han escrito brillantes tragedias, pero mucho nos tememos
que en este caso no estamos más allá de una burda comedia. Los STEs
estamos acostumbrados a los ataques de las grandes centrales,
autodenominadas de “clase”. Antes eran esporádicos, coincidiendo con las
elecciones sindicales y sobre todo tras las mismas al contemplar su
escaso respaldo entre el profesorado. Nunca les hemos prestado demasiada
atención, por respeto a unas nobles siglas históricas y considerando que
con ello sólo pretendían ocultar sus conflictos internos, y no queríamos
echar sal en la herida. Pero todo tiene sus límites. Por respeto al
profesorado nos limitamos a dar estas respuestas y no perderemos el
tiempo dedicándoles ni una letra más. El profesorado juzgará quién ha
trabajado para mejorar sus condiciones laborales y quién ha utilizado la
confrontación con criterios puramente partidistas o en beneficio propio.
Los STEs seguiremos a lo nuestro: la defensa
de la Enseñanza Pública y la mejora de las condiciones laborales del
profesorado y del personal no docente.
Valladolid a 17 de marzo de 2006.
Secretaría de Comunicación de la
Federación STECyL de Castilla y León. |