STEs Castilla y León Prensa

   

04 de enero de 2012

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Los contribuyentes pagarán una media de 222 euros más tras la subida del IRPF, según Gestha

Técnicos de Hacienda han sacado a la luz cuánto dinero deberá aportar cada contribuyente en función de su salario.


Gestha: el coto a la economía sumergida recaudaría 38.000 millones sin recortes

Las rentas medias soportarán dos tercios de la subida fiscal

Un sacrificio centrado en el bolsillo medio


La subida del IRPF aprobada por el Gobierno el pasado viernes costará de media 222 euros anuales a cada contribuyente y recaerá en su mayor parte sobre las clases medias y bajas con ingresos por debajo de los 33.000 euros anuales, que representan el 85% de los trabajadores, según datos de los técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha).


De este modo, los asalariados que se mueven en el entorno del 'mileurismo', es decir, aquellos que ganan hasta 17.700 euros brutos anuales y que representan el 55% del total deberán pagar a Hacienda unos 23 euros más al año, mientras que quienes superen esa cantidad, pero no lleguen a 33.000 euros, deberán desembolsar unos 165 euros más.

Estos dos tramos de ingresos, unidos al de los asalariados que no alcancen los 53.400 euros, cuyo gravamen extra rondará los 490 euros, aportarán en conjunto unos 2.065 millones de euros anuales, lo que supone más de la mitad de los 4.111 millones de euros que el Ejecutivo prevé recaudar gracias a esta subida temporal del IRPF.

En el extremo opuesto, aquellos que ganan más de 300.000 euros anuales y que apenas suponen un 0,2% del total contribuirán con una mayor cuantía, unos 16.187 euros anuales, aunque el peso total de esta aportación no alcanzará siquiera los 465 millones de euros.

La modificación del IRPF también afectará a los ingresos provenientes del ahorro. Así, los pequeños ahorradores que ganen menos de 6.000 euros anuales a través de esta vía --más del 95% del total-- tan solo tendrán que pagar 25 euros más al año, cifra muy reducida en comparación con los más de 6.650 euros que tendrán que aportar de media quienes obtengan más de 24.000 euros al año por este concepto.

El aumento de los gravámenes al ahorro tan sólo generará unos 1.246 millones de euros anuales, por lo que el 80% de la nueva subida recaerá una vez más sobre los trabajadores, incluidos los desempleados y pensionistas, y no, como hubiera sido deseable según Gestha, sobre otros rendimientos más vinculados a los grandes patrimonios, como los de capital.

ALGUNAS PENSIONES PERDERÁN PODER ADQUISITIVO.
En este sentido, el secretario general de los técnicos de Hacienda, José María Mollinedo, considera positivo que en las nuevas medidas el Ejecutivo eche mano de este tipo de ingresos "más exclusivos", aunque matiza que aún es necesario eliminar ciertas normas contrarias a la progresividad, empezando por excluir las ganancias patrimoniales especulativas como rentas del ahorro.

Por otro lado, entre las consecuencias de esta modificación del IRPF, los técnicos de Hacienda destacan que la actualización de las pensiones apenas se notará en el bolsillo de los jubilados, y en algunos casos se verá incluso neutralizada por la subida de impuestos.

De este modo, y según sus cálculos, en España hay más de un millón de pensionistas (el 13,4% del total) que, al percibir prestaciones por encima de los 22.000 euros durante el pasado año, verán eclipsada su revalorización y terminarán perdiendo poder adquisitivo durante el próximo año.

GRAVAMEN SOBRE LAS GRANDES EMPRESAS.
Por ello, de cara a las nuevas medidas de ajuste que el Ejecutivo prevé aprobar en breve para contener el déficit, Gestha aboga por la creación de un nuevo tipo impositivo para las grandes empresas, aquellas cuya facturación supere los 45 millones de euros, elevando del 30% al 35% el gravamen aplicable a los beneficios que superen el millón de euros.

Gracias a esta medida, calcula Gestha, la recaudación se elevaría ya en más de 13.900 millones de euros anuales, cantidad muy superior a la que se obtendrá por la modificación del IRPF, además de reducirse la brecha que separa el tipo medio efectivo de las microempresas y pequeñas empresas frente al menor tipo efectivo de las grandes corporaciones.

Por último, Gestha recordó que la mejor forma de revitalizar la economía sin afectar a los salarios pasa por luchar contra la economía sumergida, que supone cerca de 245.000 millones anuales, el 23,3% del PIB, así como por la creación de un impuesto sobre la riqueza, una modificación de las Sicavs para establecer un porcentaje máximo de participación de entre el 2% y el 5% del capital social o un impuesto a las transacciones financieras.


europapress: http://goo.gl/x5W31  el mundo: http://goo.gl/KnwKZ




 

La subida del IRPF afecta más a la clase media y baja
Las rentas muy altas apenas aportarán 465 millones de los 4.111 que prevé recaudar el Gobierno.


Los contribuyentes de las clases media y baja serán los más afectados por este aumento de gravamen que el Gobierno de Rajoy anunciaba el pasado viernes. Según los datos del Ministerio de Hacienda, este incremento perjudica en mayor medida a todos los trabajadores con ingresos inferiores a los 33.000 euros anuales, esto es, un 85 por ciento de los trabajadores.

La mayoría de los ‘mileuristas’ –aproximadamente el 55 por ciento de los trabajadores- pagarán una media de 23 euros más anuales en sus contribuciones, mientras que aquellos que superen las rentas anuales de 17.700 euros pero no sobrepasen los 33.000, pagarán en torno a los 165 euros más de lo que habían pagado hasta el momento.

Por otro lado, el 0,2 por ciento que percibe anualmente más de 300.000 euros, también verá incrementados sus impuestos –contribuirán con unos 16.187 euros anuales-. Sin embargo, al ser un grupo tan limitado, su aportación al total apenas supondrá 465 millones de los 4.111 que el Ejecutivo pretende recaudar en el ejercicio de 2012 con esta subida temporal del IRPF.
Más de la mitad de esta aportación provendrá de los impuestos de los trabajadores con rentas que oscilen entre los 33.000 y los 53.400, cuyo gravamen rondará los 490 euros


 

Dime cuánto ganas y te diré cuánto te quitarán de la nómina de febrero

http://goo.gl/CkpyN

Cinco días después de que el Gobierno anunciara una subida de impuestos, los Técnicos de Hacienda han sacado a la luz cuánto dinero deberá aportar cada contribuyente en función de su salario. ¿Sabes cuánto le costará al español medio? ¿Qué pasa con los ricos y las rentas bajas? Aquí tienes un resumen del impacto real de la medida que será efectiva en las nóminas del próximo mes.

Desde que el Gobierno anunció el viernes un incremento del IRPF, han sido muchas las estimaciones sobre cuánto dinero deberá aportar cada contribuyente para que el Estado ingrese 4.111 millones de euros. Pero parece que el Sindicato de los Técnicos de Hacienda (GESTHA) ha dado las definitivas.

¿Quieres saber cuánto dinero de más debe pagar la clase baja? ¿Y el español medio? ¿Sabes cuánto dinero pondrán sobre la mesa los que más ganan? ¿Desajustará mucho el bolsillo a los jubilados? Éstas son las cifras reales de la nueva subida del impuesto vinculado a los salarios y que será efectiva en la nómina de febrero:

1. La clase media aportará casi la mitad del total
Lo primero que debes tener en cuenta es que la clase media comprende unas rentas declaradas que van desde los 17.707 euros anuales hasta los 53.407 en la base liquidable del IRPF. Según GESTHA, el 39,5% de los declarantes en nuestro país se incluyen dentro de este tramo. Es decir, casi la mitad de los trabajadores.

Sin embargo, los cálculos de los Técnicos de Hacienda demuestran que el Estado prevé recaudar 1.827 millones gracias al dinero de más que deberán pagar todos estos contribuyentes. En concreto, su aportación representa el 44,4% del total, una cifra que está cinco puntos por encima de lo que representan sobre el conjunto de declarantes.

Pero, ¿cuánto dinero tiene que pagar cada uno? Las últimas estimaciones cifran en 165 euros  anuales (13,75 euros al mes) el coste medio de los trabajadores cuyas rentas se sitúen entre 17.707 y 33.007 euros, una horquilla en la que se encuentran 5,355 millones de personas.  

Mientras que, para quienes tengan una base liquidable de entre 33.007 y 53.404 euros, el gasto adicional será de 488 euros al año o, lo que es lo mismo, 40,6 euros cada mes. En esta situación estarán casi 2 millones de declarantes. 

2. Las rentas bajas pagarán 2 euros al mes

Después de demostrar que las rentas medias serán las que soporten la mayor carga en la subida del IRPF, ahora toca echar un vistazo a los números de los que menos ganan. Tal y como ha adelantado GESTHA, los contribuyentes cuya base imponible sea inferior a 17.007 euros deberán hacer frente a un coste extra de 23 euros al año. Esto es, menos de 2 euros al mes. 

Y es que, al ser los más frágiles, el Estado ha previsto que su aportación sólo sea del 6% (muy por debajo del 44% que soporta la clase media). Este porcentaje, traducido a euros, supone unos 238 millones. Pero la mejor noticia está por llegar: más de la mitad de los declarantes en nuestro país se engloban dentro de este supuesto. Según los datos oficiales, un 55,2%. 

Estas cifras confirman las previsiones adelantadas ayer por lainformacion.com, que apuntaban que la subida del IRPF supone un gasto máximo de 15 euros mensuales para el 84% de los españoles. 

3. A la clase alta le costará entre 110 y 250 euros mensuales

Pero, aunque la renta de la mayoría de los contribuyentes es inferior a 53.407 euros anuales, no podemos olvidarnos del papel de los que más cobran. Los pronósticos de GESTHA apuntan que, quienes ganen entre 53.407 y 175.000 euros al año, aportarán 1.374 millones de lo que quiere ingresar el Estado. Esto es, el 33,4% del total.

Y, aunque esta cifra está 11 puntos por debajo de la que va a soportar la clase media (44,4%), lo cierto es que el número de declarantes que se sitúa en esta horquilla también está muy por debajo. De hecho, estas rentas altas sólo representan el 5% de los declarantes, frente al 39,5% de la clase media. 

Además, la factura extra de la subida de impuestos, como es lógico, es superior a la de las rentas inferiores. En concreto, el declarante que gane entre 53.407 y 120.000 euros debe aportar 1.336 euros anuales (algo así como 111 euros al mes). En cambio, las rentas de entre 120.000 y 175.000 euros pagarán 3.023 euros en el conjunto del año (unos 252 al mes).

4. Los ricos sólo soportan el 16% de la recaudación

Seguro que te estarás preguntando cuánto van a aportar los ricos. Pues bien, según los datos de los Técnicos de Hacienda, las rentas más elevadas (entendiendo como tales los que declaran más de 175.000 euros al año) soportarán alrededor del 16% de la cifra que el Estado espera recaudar, es decir, unos 670 millones.

Esta cantidad, a priori, es baja si la comparamos con las anteriores, aunque debemos tener en cuenta que sólo 70.000 personas (el 0,4% de los declarantes en España) encajan en este perfil. En su caso, el coste de la subida del IRPF será muy elevado: 5.007 euros al año para las rentas de hasta 300.000 euros, y 16.187 euros cada año para quienes superen dicho tope. 

5. El palo a los grandes patrimonios está en el impuesto sobre el ahorro

El quinto impacto real de la subida impositiva es que el golpe al bolsillo de los ricos se produce a través del gravamen sobre el ahorro, que no es más que un componente que se engloba dentro del IRPF. Este tributo se realiza sobre el dinero que el contribuyente percibe de sus ahorros, donde estarían, por ejemplo, las operaciones en bolsa.  

Gracias al aumento del tipo impositivo en este campo, el Estado prevé ingresar 1.246 millones, y más del 60% de esa recaudación vendrá de aquellos declarantes que superen los 24.000 euros en este concepto. ¿El motivo? Por esa cantidad deberán pagar un extra de 6.657 euros al año o, lo que es lo mismo, unos 555 euros mensuales.

En cambio, para aquellos que obtengan menos de 4 millones de las antiguas pesetas, la factura extra máxima rondará los 30 euros al mes (unos 370 euros al año). En este supuesto estaría menos del 40% de los contribuyentes sujetos a este impuesto. 

6. Más de un millón de jubilados dicen adiós al repunte de su pensión

Aún hay una última consecuencia real de la subida del IRPF. Y no es otra que este incremento se comerá parte de la subida de las pensiones que anunció el Gobierno.

De hecho, los Técnicos de Hacienda destacan que la revalorización de las pensiones apenas se notará en el bolsillo de los jubilados y que incluso, en algunos casos, ésta se verá neutralizada por el incremento impositivo.

“En nuestro país hay más de medio millón de pensionistas (que suponen un 13,4% del total) que, al percibir prestaciones por encima de los 22.000 euros durante el pasado año, verán eclipsada su revalorización, y terminarán perdiendo poder adquisitivo durante el próximo año”, concluye el documento publicado por GESTHA.

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