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Aunque siempre se ha declarado cristiana, Marta Mata causó un
importante revuelo entre algunas organizaciones católicas al
desempatar y aprobar, con su voto, que el Consejo Escolar del Estado
pidiera al Gobierno que rompiera los acuerdos entre la Santa Sede y
el Estado, de 1979. Ásí lo decidieron si el pacto podía ser un
escollo para que la asignatura de religión pueda ser retirada del
horario lectivo en la escuela. Ésta es la propuesta del Consejo en
materia de religión para la reforma de la Ley de Calidad.
Pregunta. ¿Qué opina de la repercusión que ha tenido la
demanda del Consejo?
Respuesta. La reacción ha sido tan desproporcionada y
tergiversada que me cuesta pensar que no haya intención detrás.
Hemos elaborado un informe fruto de un acuerdo en muchísimas
propuestas del ministerio para la reforma de la LOCE. Al final sólo
había cuatro propuestas en las que había discordancia: una es que
los profesores no creen que tenga que haber una nueva área de
educación en la ciudadanía, porque consideran que es una tarea
transversal, otra es la propuesta de hacer una asignatura científica
obligatoria en los bachilleratos, porque opinan que carga el
currículo, y otra es la participación en los consejos escolares.
Pregunta. La cuarta es la religión.
Respuesta. Sí, que ha acabado oscureciendo todo el proceso.
En esta discusión gana la posición de acuerdo a la propuesta del
ministerio, pero el Consejo añade, además, que la religión quede
fuera del horario lectivo, porque la organización de estas clases
para unos pocos alumnos condiciona completamente el funcionamiento
de los centros públicos. Creo que esta solución resulta compatible
con las previsiones constitucionales y con el acuerdo de 1979
suscrito entre el Estado español y la Santa Sede, ya que la religión
permanece dentro de los planes de educación de los centros. Entonces
se admitieron varias enmiendas, dos de ellas opuestas: una advertía
que la petición al ministerio era ilegal porque va contra los pactos
con la Santa Sede, que es rechazada. La otra decía que si el nuevo
tratamiento de la religión que se demanda el Consejo no cumple los
pactos, éstos debería derogarse. Esta enmienda sufre de muchos
males, entre ellos un alto absentismo y abstencionismo. En la
votación, hay 13 votos a favor y 13 en contra.
Pregunta. Y usted votó a favor.
Respuesta. Es la servidumbre de ser presidenta: en este
puesto hay costumbre de no votar para no influir en las
resoluciones, pero hay la obligación de hacerlo en caso de empate.
Lo que hice fue votar según mi conciencia. Creo que la Constitución
tiene más valor que un pacto entre estados: la Carta Magna habla de
la libertad de los padres, y de todos ellos, no sólo de algunos.
Pregunta. Usted dice que hay intencionalidad detrás de la polémica.
Respuesta.Yo explico los hechos. Los titulares del día siguiente
fueron 'El Consejo Escolar vota por relegar la religión fuera del
ámbito de la escuela', cosa que no es verdad, o se dijo que
queríamos anular los pactos con la Santa Sede, y nosotros nos
referíamos solo ante determinadas condiciones.
Pregunta. Algunas organizaciones la felicitaron por su toma
de postura, y otras pidieron su dimisión.
Respuesta. Asumo las críticas. Pero de todo esto lo que
realmente me preocupa es cómo se puede llegar con un alto tan grado
de abstencionismo en el Consejo.
Pregunta. ¿Insinua que, en materia de religión, muchos temen
pronunciarse?
Respuesta. La enseñanza de la religión es aún un tema tabú en
España. Una minoría lo tiene como un derecho adquirido, y una
mayoría se espanta ante esta minoría y no vota. Esto es lo que me
preocupa de estos hechos, porque hay los titulares y
posicionamientos que ayudan a crear una crispación alrededor de un
único tema sobre un gran conjunto en los que hay plena sintonía.
Pregunta. ¿Cómo ve la postura del ministerio y de Zapatero en
la materia de religión?
Respuesta. Yo los defiendo. Para empezar, ser presidente del
Gobierno es bastante más dificil que ser presidenta del Consejo
Escolar. Yo me puedo permitir el lujo de votar a conciencia, y en
cambio él tiene el deber de tranquilizar a todos y decir que
garantiza la religión. Pero, de hecho, dijo prácticamente lo mismo
que lo que propugna el Consejo.
Pregunta. Usted siempre recuerda que hay diferentes posturas
dentro de la Iglesia.
Respuesta. Sí. Por ejemplo, cinco obispados han hecho un
documento extraordinariamente bien hecho y autocrítico. En cambio,
la Conferencia Episcopal siempre trata la enseñanza de la religión a
través del acuerdo internacional de 1979. Este documento tiene una
parte de texto, y un apartado sobre la financiación, y esta parte ni
se discute. Y da pena.
Pregunta. ¿En qué sentido?
Respuesta. La formación religiosa está defendida sólo en
términos económicos, como si fuera el cupo de vino o aceite en la
Unión Europea, cuando hay muchos problemas respecto a esta
formación. Deberían preguntarse porqué cada año baja el número de
alumnado que pide esta formación, o que ya se admita que la fiesta
de Navidad es pagana. Si se pide a la escuela que se adapte a los
cambios de la sociedad, la iglesia también debería hacerlo.
Pregunta. ¿Cómo cree usted que debería ser la enseñanza de la
religión?
Respuesta. Para mí son las parroquias las que deben ser el
centro de esta formación. No entiendo que la Iglesia no utilice sus
iglesias, teniendo en cuenta que el gobierno seguirá cumpliendo sus
acuerdos económicos. De esta forma, la enseñanza de la religión no
interferiría en el funcionamiento de una escuela que es, recordemos,
pública.
Pregunta. Pero si la Constitución dice que hay libertad de
elección en la educación de los hijos...
Respuesta. El estado debería otorgar a los centros una
autonomía suficiente para decidir el tratamiento de la religión
según su alumnado.
Pregunta. ¿Cuáles son los ámbitos más importantes que debe
afrontar la reforma de la LOCE?
Respuesta. El tratamiento de la diversidad y también la
educación infantil. En la actualidad tanto los niños como los padres
están desasistidos en este aspecto, y debe potenciarse el carácter
educativo de este ciclo. Por otra parte, creo que las leyes
educativas deberían ser de base, y dar mayor libertad al profesorado
para desarrollar su creatividad en diferentes aspectos, como es el
tratamiento de la inmigración. |