CONDICIONES DE
TRABAJO
Las enfermedades laborales
musculares y óseas generan pérdidas de entre el 0,5% y el 2% del
PIB de la UE

La principal causa de las molestias
músculo-esqueléticas reside en las malas condiciones de trabajo.
Los datos de la Agencia de seguridad
laboral, sitúan a los trabajadores españoles entre los más
afectados de la Unión Europea. En el año 2000, un 35% de los
trabajadores de nuestro país se quejaba de dolores de espalda,
por detrás de los griegos (44%) y de los portugueses (39%).
En la misma fecha, las dolencias en piernas y brazos afectaban a
un 24% de los trabajadores españoles, una cifra igual a la de
Suecia, y superada por Grecia, que con un 37%, y Portugal, con
un 31%, son los países peor preparados en este tema. Irlandeses
y holandeses son los que registran volúmenes menores.
Por otra parte, un 34% de los trabajadores de la UE tiene
dolores de espalda, nuca y hombros y entorno al 20% en brazos y
piernas (13% en los Quince).
La principal causa de estas molestias músculo-esqueléticas
reside en las malas condiciones de trabajo, en especial, la
ausencia de mobiliario ergonómico en los centros de trabajo.
Estas afecciones caracterizadas por dolores de espalda y
traumatismos musculares en brazos y piernas constituyen el
principal problema de salud y de seguridad al que los
trabajadores europeos hacen frente hoy en día.
El problema afecta igualmente a hombres y mujeres en todos los
sectores y está presente en todos los Estados miembros de la
Unión Europea. Según las estimaciones de la Agencia Europea para
la Salud y la Seguridad de los Trabajadores, los trabajadores
que tienen más riesgos de sufrir estas enfermedades son los
dedicados al sector agrícola, la construcción y los técnicos.
Los tres principales factores de riesgo son la carga y el
transporte de materiales pesados, los movimientos repetitivos y
las posiciones de trabajo lamentables.
Igualmente, informa que el número de asalariados con contratos
temporales afectados de dolores de espalda alcanzó el 36% en la
Unión Europea de los Quince.
A la luz de este fenómeno, la Comisión Europea lanzó hoy, por
primera vez, una consulta de seis semanas con los agentes
sociales de los Estados miembros con el fin de preparar una
renovación de la legislación comunitaria, que sobre estos temas
data de más de diez años.
En su consulta, la Comisión solicita la opinión de trabajadores
y empresarios para igualar las medidas legislativas a nivel
nacional y comunitario, con el fin de prevenir la multiplicación
de estas afecciones.
Las estadísticas muestran que los empresarios prefieren líneas
directivas específicas para cada sector y no una legislación
general para todas las profesiones de la Unión Europea.
La consulta de la Comisión Europea establecerá una directiva con
las exigencias mínimas comunitarias, aunque cada legislación
nacional podrá fijar exigencias más estrictas.