La
situación en que nos deja los recortes en
cuanto a jornada, salario y derechos
sociales con el y con el
RD 20/2012 de 13 de julio de
recortes generalizados al
conjunto de personas en paro cada vez más
amplia, empleados públicos, pensionistas y
asalariados, es de todo punto inaceptable.
El
19 de julio será el inicio de una respuesta
ciudadana de las organizaciones sociales y
ciudadanos anónimos para combatir
desde la unidad estos recortes salvajes que
nos pueden hacer retroceder décadas de
esfuerzo y
mejora.
Unas medidas injustas y desproporcionadas
que hacen recaer el coste de la crisis en
quienes no la han provocado para beneficio
de los artífices de la misma, que son
recapitalizados sin pudor.
Más que
denigrar se debería reconocer, el esfuerzo
de los empleados públicos que
con su esfuerzo diario trasladan a la
sociedad un servicio necesario para
garantizar la equidad y la universalidad que
recoge nuestra Constitución. Más que
criminalizar las situaciones de desempleo y
recortar sus prestaciones se debería
proteger a quienes perdieron su empleo pues
es el momento en el que más lo necesitan.
Con la subida del IVA, según todos los
expertos, no se puede conseguir otra cosa
que desplomar el consumo interno . La
gran manipulación de este gobierno se inica en
su propio argumento, diciendo que es
teenmos uno de los IVA más bajos de Europa,
ocultando por otro lado que los sueldos
también lo son. Es
cierto que las Imposiciones por IVA son más
altas en otros países de la UE, pero sus
salarios son mucho mas nutridos. España
tiene el salario mínimo de los más bajos,
con 641 €/mes, frente
a otros países como Gran Bretaña con 1232 €,
Francia, 1400 €, Holanda 1424 € o Luxemburgo
con 1757 €. Con impuestos directos tan altos
y nada progresivos y con salarios bajos no
se puede conseguir otra cosa que enviar a la
ruina a las personas que viven de su trabajo
y que ya tienen dificultades para llegar a
fin de mes.
Ante la
excepcional y grave situación donde el
gobierno y el ejecutivo de la Comunidad
Autónoma no tienen otro rumbo que el puro
recorte, con
podas salariales y de derechos, suspensión
de compromisos de negociación y que se
habían alcanzado legítimamente, abandono de
los nuevos desempleados a su suerte, muchos
de ellos como consecuencia de la supresión
de sus puestos de trabajo por los sucesivos
decretazos y reformas en todos los ámbitos.
Tanto el
Gobierno de la Nación como el Gobierno
Regional están aplicando recortes vía
decretos y órdenes sin periodo de
negociación y saltándose todos los
procedimientos democráticos exigibles con
el falso argumento de que no “hay otra
alternativa”.
Han
incumplido todo lo que prometieron
gobernando a golpe de decreto, prescindiendo
de los ciudadanos para imponerles graves
perjuicios y
que sólo benefician al sector financiero,
responsable de esta crisis e insistiendo en
la falsa promesa de que el rescate-estafa va
a salvarnos, cuando lo que va hacer es
descapitalizar a la sociedad para
recapitalizar a las entidades financieras.
Mientras el Banco de España mira hacia otro
lado.
No quieren aplicar
otras
medidas alternativas que pasan por una
justicia fiscal que recaude entre los
segmentos más favorecidos de la sociedad
hasta ahora sin tocar,
grandes corporaciones, entidades financieras
y confesiones religiosas donde se acumulan
grandes bolsas de fraude y privilegios
fiscales. Aplicando
estas medidas se podrían mantener las
inversiones públicas y sociales como apuntan
desde hace tiempo los técnicos de Hacienda:
impuestos a la riqueza,
impuestos justos a SICAV y capitales
especulativas, elevación del impuesto de
sociedades al 35% y nuevos impuestos a las
transacciones financieras.
Con estas medidas propuestas por los
técnicos se lograrían recaudaciones cercanas
a 65.000 millones de Euros. Sabe el Sr.
Montoso que se puede elevar los ingresos
pero no dañando a las trabajadoras y
trabajadores del conjunto Estatal, sino
recaudando entre quienes más riqueza
acumulan y que están siendo protegidos de
forma injustificable por el gobierno.
Prometieron sacarnos de la crisis y crear
empleo, pero lo que hacen es profundizar la
crisis y despedir directamente a miles de
personas con sus “reformas” y facilitar el
que sean despedidos por las empresas. El
clamor social ha de obligarles a aceptar,
que las soluciones que proponen no conducen
a ninguna parte, que imposibilita el empleo
y los derechos para retroceder décadas en el
tiempo.
No nos
queda otra que impedir estos y nuevos
atropellos donde
resistir es la única base para no
retroceder. Por nuestro futuro como sociedad
democrática que está siendo cuestionada con
la especulación diaria sobre nuestra deuda. No
podemos darnos por vencidos. Nunca
como ahora necesitamos ser más para defender
con toda convicción el Estado del Bienestar
y la Democracia Constitucional que
nada tiene que ver con la rendición a los
mercados financieros. Cuando
la injusticia se trasforma en ley por
decreto la insumisión es un deber.
Si hay algo de cierto entre la elección de
males que nos cuenta el Sr. Rajoy pero
afectan a su propio ejecutivo:
o marcharse por su propia incompetencia y
mentiras escuchando el clamor social o ser
desalojado por
los que protege como
mal peor.