STEs Castilla y León Opinión

UN RESCATE  A MODO DE CAPITULACIÓN Y CON TINTES DE SAQUEO DE MERCADO.

11/06/2012

 

Opinión.- Escuela Hoy


  

El Presidente Rajoy se ha enmarañado desde el inicio de la legislatura en ocultar la verdad con eufemismos, incumplimientos  y grandes recortes que siempre negó. Prometió superar esta crisis sin recortar y en los primeros días de gobierno comenzó a aplicar recortes antisociales congelando el SMI en 641,40 euros (incumpliendo la Carta Social Europea que España firmó en 1980), suprimiendo la ayuda de alquiler de 210 euros de gobierno, congelando el sueldo de los empleados públicos que luego diferentes Comunidades Autónomas han ido bajando para “cumplir objetivos” del gobierno. 

Después aprobó mantener la jubilación a los 67 que tan duramente criticó el Sr. Rajoy en su día, el aumento de jornada de los empleados públicos, y el tantas veces negado aumento de impuestos acabó gravando el 78% a de las rentas del trabajo y solo un 22% de las del capital o de las grandes fortunas. Nada se anunciaba contra el fraude fiscal. No se tocan las partidas impositivas  de Sucesiones y Donaciones, las SICAV, el tramo autonómico de IRPF y los beneficios, regalos y paraísos fiscales. 
Luego llegaría la escandalosa amnistía fiscal donde se deja un agujero de 63.000 milones de Euros al Estado según Gestha, con más  38.500 millones de Euros anuales que no se recaudan de lucha contra el fraude fiscal de las grandes empresas.

Buscando reducir el sector público con la excusa de ahorrar a favor del privado que no es ni más barato ni más eficaz, se congelaron las oposiciones de las que en principio negó que Educación y Sanidad se vieran afectadas. Primero limitó la tasa de reposición de efectivos y luego se congelaron las oposiciones.

Desmantelando los derechos laborales consolidados, el Gobierno Rajoy pretendía hacernos creer que una contrarreforma laboral (que abarataba el despido y facilitaba EREs en todos los sectores, incluido el Sector Público) era necesaria para crear empleo y así la aprobó por Decreto. Poco después se tuvo que desmentir así mismo pues el paro seguía en un ascenso imparable de 5.639.500 de personas sin trabajo. Además, la prioridad declarada en tiempos electorales de crear empleo, se abandonaba por la reducción del déficit de la tesis alemana con la promesa insostenible de que todo iba a mejorar.

En juego de malabares dialéctico con la opinión pública 
prorrogaron intencionadamente la presentación de los  Presupuestos Generales hasta pasada la cita electoral andaluzaEsos PGE contenían graves recortes de 13.400 millones de Euros cuya consecuencia es la caída de un 1,7 del PIB. Este recorte se cebaba en Educación con 2.220 millones de Euros y en Sanidad con 3.974 millones de Euros de bajada presupuestaria, cuando se prometió no tocar estas partidas. Una semana después, se anunció un nuevo recorte ocultado en todo momento por el Gobierno en los PGE de 10.000 millones Euros, de los cuales 3.000 millones de tijeretazo en Enseñanza sumado a los 625 millones de Euros anteriores (RD -ley 14/2012) y 7.000 millones Euros en Sanidad. Se trataba de justificar con falsedades y pretendiendo convencernos de que no afectaba al sistema. Se continuaba el desmantelamiento de los Servicios Públicos que se extendía con la liquidación de empresas públicas y despidos.

Entre los eufemismos y cambios de término para ocultar el alcance de las medidas tomadas, entre las que se encuentran “racionalización” y “ajuste”, el gobierno trataba de de caer bien a los mercados, al Euro Grupo, al FMI y en no dañar al segmento social más desahogado. Pero el acoso financiero al Estado lejos de relajarse aumentaba paulatinamente y mientras tanto de las Arcas Públicas habían salido 115.000 millones de Euros con destino a la Banca donde 81.000 millones se destinaban  a avales, 19.300 millones  a compra de activos y 15.000 millones de Euros al FROB.

La emisión de deuda aumentó el 11,3 %  en los PGE con 38.826 millones de Euros con una partida de intereses por vencimiento que en 2012 es de 16.480 millones de Euros, y que ha ascendido un 6 % por intervención directa de las agencias de calificación.

El gobierno ocultó el pozo en el que nos iba metiendo con  la cantinela de que todo iba bien porque “se hacían las reformas que España necesita” aplicando toda una batería de recortes antisociales. Entonces estalló la crisis de Bankia que inicialmente pedía 10.000 millones de Euros, cantidad saqueada al Estado del Bienestar, que luego ascendía hasta los 23.000 millones de Euros. El Sr. Rajoy  afirmaba en cualquier comparecencia pública que “España no va a ser rescatada, no lo necesita ni se ha planteado” cuando no era cierto y en Europa ya se estaba hablando. Incluso horas y minutos antes de que el FMI y la UE obligaran a Rajoy a aceptar el RESCATE, se seguían negando con diversas alocuciones de miembros del Gobierno (Mato, Soria, Cospedal, de Guindos y Sáenz de Santamaría). El engaño y el fraude no tienen parangón, cuando la prensa lo anunciaba desde el viernes 8 antes de la presión de los EEUU y el gobierno confesaba esperar unas auditorías externas (pagadas con dinero público) para tomar decisión.

El  9 de junio España es el cuarto país de la zona Euro que se acoge a un rescate para salvar las cuentas  de la banca pedido por el propio Gobierno cediendo a las exigencias y presiones internacionales.  Sin explicaciones claras, con comparecencias forzadas del ministro de Economía y debido a la presión por el propio Presidente, se trata de urdir una nueva artimaña. No se utiliza la palabra RESCATE para sustituirla por “línea de crédito” con el objetivo de hacernos creer que es un rescate amable, blando y sin exigencias por valor de 100.000 millones  de Euros (la cantidad más alta estimada por las agencias de calificación). No se admite que hubiera presiones cuando la información de prensa y expertos dicen todo lo contrario. Es más el propio Rajoy confiesa que lleva meses trabajando para ese RESCATE al que viste con otro traje para confundir lo evidente: los recortes eran parte del plan de rescate que ya estaba aceptado de antemano. Dice el Presidente "Hay cosas que se comunican cuando ya se ha tomado una decisión satisfactoria". Luego admite que mientras tanto se ocultan o se cambian de nombre ¿para quién son satistfactorias?. ¿Para quién hemos de pagar la factura? ¿Para Alemania?¿Para la UE, EEUU, BCE o el FMI?

La trampa ahora está en la letra pequeña, en las condiciones y en el responsable del pago con la deuda pública del RESCATE. 100.000 millones (10% del PIB) no se regalan y por  muy bajo que sea el interés del 3% suponen 3.000 millones añadidos, es decir 34 veces el recorte educativo aplicado (103.000 millones). Lo niegan, pero todo RESCATE según los expertos afecta a las condiciones macroeconómicas. Por mucho que quieran disfrazar la responsabilidad, el Rescate le ha pedido el Estado puesto que el FROB es un organismo público y no una entidad financiera privada, luego España ha de responder ante el mismo se hagan cargo de devolverlo la Banca al Estado o no. Aunque no sepamos la letra no escrita de condiciones, la propia UE deja claro en un comunicado que a partir de ahora el cumplimiento del déficit y las “reformas” serán estrechamente vigiladas y lo que antes eran recomendaciones ahora son obligaciones anunciadas hace tiempo y similares al Rescate financiero de Irlanda que ha sufrido siete recortes presupuestarios incluido el despido de funcionarios, repago sanitario, bajadas de salarios y subida de IVA Las recetas por el momento para España para el saqueo del Estado del Bienestar son: subida de IVA, recorte de funcionarios, recorte de pensiones y recorte de prestaciones por desempleo. Todo ello sin descartar más intervenciones y “agentes de negro”, pues la  deuda pública contraída antes del RESCATE tiene vencimientos contraídos al 6%.

Es hora de pedir responsabilidades por los engaños, las falsedades y por la deuda contraída por un RESCATE privado avalado con lo público y aceptado por el Gobierno sin dar explicaciones del proceso, ni de las condiciones. La legitimidad social de un cheque en blanco para lo que se nos puede pedir no está avalada ni con mayorías parlamentarias absolutas.
 

Redacción

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Aranda de Duero
Burgos