STEs Castilla y León Opinión

Igual-da

22/01/2010

Opinión.-Susana Quadrado

 

http://www.lavanguardia.es/premium/epaper/20101021/54055024693.html 

Conciliación. Ese término abstracto anhelado por muchos pero que sólo consiguen llevar a la práctica algunos pocos afortunados/ as.

A menudo se manejan grandes mentiras. Aquí van diez:

1. Aparquemos las políticas de igualdad, ¡hay crisis!

Estas políticas no son una moda ni un entretenimiento para mantener ocupada a alguna joven (ex) ministra pizpireta acunada por el patriarcado andaluz. Surgen con la democracia tras la Revolución Francesa, y por tanto son un factor estructural. Sirven para afianzar las políticas de bienestar, especialmente entre las mujeres, históricamente las que cargan (y remontan) las crisis.

2. La igualdad necesita un ministerio.

Zapatero nos lo vendió en abril del 2008 como su apuesta: Aído y el frente ideológico. Buena cuenta de ello ha dado la derecha. Los platos fuertes: la ley del aborto (que tuvo que acabar rectificando por sentido común), la batalla contra la desigualdad entre sexos en el ámbito laboral y doméstico, y la lucha contra la lacra de la violencia machista (hoy por hoy, 57 muertas). Ocurre que ahora finiquita este ministerio - no a Aído, que va a menos-porque entiende que ahora sus competencias puede administrarlas Sanidad. ¿Convierte esto en cierto aquello del Ministerio de Igual-da? Con este cambio de cara a la galería, ¿se aparca la batalla por la igualdad?, ¿ha dejado de ser una prioridad?

3. La conciliación sólo concierne a padres y madres.

Cualquier persona tiene derecho a que el trabajo no ocupe todo su tiempo, tenga hijos o no. Si media la maternidad, tampoco la conciliación debe considerarse un reto femenino: ¿acaso los hijos no son también del padre?

4. Premio a quien caliente la silla.

¿Prolongar la jornada todos los días obedece a una necesidad de producción? Los sociólogos insisten en que la flexibilidad en el trabajo conlleva menor absentismo, mayor productividad horaria, mayor compromiso y más competitividad. Hay que reclamar un cambio en la cultura de dirección de empresas, por supuesto, pero cada uno debe tomar conciencia individual de que es posible el cambio.

5. España marca la diferencia.

En el resto de Europa, a las siete, fuera del trabajo. ¿A qué viene tanta afición a esas largas sobremesas? Hay que reivindicar la hora (60 minutos) para el almuerzo.

6. La empresa nos hace un favor si nos deja conciliar.

Nadie debería tenerse que justificar por pedirlo.

7. La jornada reducida, una panacea.

Aunque trabajar a tiempo parcial puede ser una elección personal, en la práctica muchas mujeres la escogen forzadas por circunstancias familiares. Esta opción puede ocasionar perjuicios económicos y profesionales.

8. Ayudas para salvar la curva demográfica.

No se tienen hijos para remontar la curva demográfica del país, sino por opción personal. Las políticas sociales deben garantizar la libre elección.

10. La naturaleza decanta.

La naturaleza no nos da unas habilidades a las mujeres para cuidar de la familia o la casa y se las quita a los hombres. Esto nos lo da la educación.

Susana Quadrado

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