STEs Castilla y León Opinión

Educación ¿para qué?

26/07/2010

Opinión.- Lluís Pugès

 

 

  • No podemos alejarnos del objetivo primario de la enseñanza: educar más allá de la mera impartición de conocimientos.

Los rankings de universidades valoran las excelencias y la internacionalidad de los centros. Pero, si nos guiamos exclusivamente por estos rankings, uno puede tener la impresión de que lo importante no es la enseñanza, sino la imagen del centro y que esta sea reconocida y apreciada.

Es evidente que, para que valoren nuestra calidad, primero hemos de ser conocidos. Es cierto, también, que en la época de la globalización, o nos reconocen como centros de excelencia global, o difícilmente podremos atraer alumnos de calidad internacional y potenciar los claustros con profesores de renombre.

Pero, no podemos alejarnos del objetivo primario de la enseñanza: educar más allá de la mera impartición de conocimientos.

Educar es preparar a los estudiantes para entender desde dentro el significado de los conceptos. Es saber interpretarlos y relacionarlos entre sí y con la realidad social en que vivimos. Preparar a los jóvenes para poder dirigir la sociedad del mañana supone ayudarles a pensar y a valorar el porqué de las cosas.

¿Con qué principios enriquecemos la conciencia de esta juventud si nos fijamos tan sólo en la imagen externa de nuestra actividad? Crear un futuro exige educar a las generaciones jóvenes para extraer, del interior, el significado de lo que se les enseña. No se trata de multiplicar conocimientos, sino de entender el profundo significado de lo aprendido. Tal vez, sería oportuno recordar el Non multa sed multum. La intensidad con que se aprende es capaz de educar la mente y la acción de los interesados, y no la multiplicidad de cosas aprendidas. Creo indispensable preguntarnos "educar ¿para qué?". ¿Qué pretendemos con nuestro esfuerzo educativo? Necesitamos buenos profesionales, pero también que sepan conjugar la profesión con su responsabilidad individual y colectiva. Sólo después de responder a la pregunta del para qué, seremos capaces de diseñar el cómo.

Se trata de buscar y definir aquellas cualidades que preparan a los estudiantes para responsabilizarse de su profesión, no sólo por sus conocimientos, sino por su capacidad de escuchar, entender y valorar las opiniones de los demás y saberlas respetar en el momento de tomar decisiones.

Educar exige la capacidad de unos - los maestros-para saber extraer desde dentro el significado de las cosas y en otros - los participantes-el interés y el esfuerzo para sacar provecho del proceso.

Lluís Pugès
Profesor emérito
Universidad Universidad Ramon Llull

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