Así de claro y así de alto se habla
en las propuestas para el pacto educativo. Tras una
primera lectura de las dos principales propuestas, quedo
horrorizado, pues más que pacto me parece dar cobertura
legal a una realidad escandalosa a la que llevo años
enfrentándome.
Dese hace ya muchos años y
especialmente en estos últimos años, la Escuela Pública, y
especialmente en nuestra comunidad, está sufriendo un ataque
frontal cuyo único objetivo es deteriorarla y
desprestigiarla a favor de la concertada - privada.
Hemos sido testigos de como se ha
regalado el suelo público y se han concedido conciertos sin
ton ni son, al mismo tiempo que se han dejado de construir
centros públicos. Hemos sufrido el aumento de ratio y el
recorte de presupuestos y recursos, que siendo públicos, han
ido a parar a manos de la concertada – privada. Hemos
contemplado como los directores de muchos centros públicos
han sido puestos a dedo por la administración educativa, con
la finalidad de frenar el buen funcionamiento de muchos
centros públicos y de hacer la vida imposible a los
maestros/as comprometidos con la Escuela Pública, echando
por tierra sus ganas, su ilusión, sus proyectos y
obligándoles (como es mi caso) a buscar refugio en los pocos
colegios democráticos que quedan. Hemos soportado el peso (y
podemos estar orgullosos de ello) de la escolarización de
alumnos/as inmigrantes y con necesidades educativas. Hemos
visto envejecer y deteriorarse las instalaciones de nuestros
centros, con un mantenimiento cada vez más escaso.
Hemos soñado con ordenadores y pizarras
digitales que no llegan .Hemos leído y releído 3 leyes
educativas que nada nuevo aportaban y que nunca han llegado
a aplicarse y hemos comprobado como la mayoría de los
conciertos se otorgan a centros religiosos, que obligan a
todo su alumnado a cursar enseñanzas religiosas.
Y después de años y años de esta
política demoledora del modelo público de enseñanza se nos
pide un pacto, se nos pide que aún cedamos más o tal vez que
firmemos la rendición y aceptemos el fin de la Escuela
Pública y acatemos sin más el modelo privado – concertado.
Mi respuesta es NO. No, si la firma de
este pacto supone renunciar a:
-
Un Sistema Público de Educación
Gratuita , de titularidad y gestión pública, como eje
vertebrador y fundamental del Sistema Educativo, que
cuente con todos los medios y recursos necesarios para
hacer efectivo el derecho de todos los ciudadanos a una
educación de calidad (derecho reconocido el al artículo
27 de nuestra carta magna)
-
Una Escuela Pública Laica que
respete la libertad de pensamiento, de conciencia y de
religión.
-
Una Escuela Pública Inclusiva, que
no excluye ni relega a nadie por razones
socioeconómicas, de etnia, de sexo, de religión, de
creencias,…
-
Una Escuela Pública Democrática en
cuya organización y funcionamiento estén implicados
todos los sectores de la comunidad educativa y en la que
las direcciones y equipos directivos sean elegidos por
los mismos centros y no impuestos por la administración
de turno.
En definitiva, más que un pacto,
defendemos el COMPROMISO de seguir luchando por la Escuela
Pública, la escuela de todos para todos. Seguiremos
oponiéndonos al modelo concertado – privado que nos quieren
imponer. Aunque más viejos y más cansados seguiremos
luchando por defender lo que otros soñaron un día y
finalmente se convirtió en realidad. La ESCUELA PÚBLICA
sigue aquí y no callará ante el pacto, ni se dejará engañar.
Firmemos un compromiso real que nos devuelva la Escuela
Pública que queremos, la escuela que se merecen nuestros
hijos e hijas…, pero nunca firmemos la rendición.
Publicado por
GALO DE LA GALIA