|
En efecto no es ninguna novedad que el
papel del profesor de carne y hueso es preponderante en la obtención de
buenos resultados. Era de sentido común pero parece que ahora lo tiene
que medir y decir la OCDE para que nos lo tomemos en serio. Es esa
visión pendular tan hispana que nos lleva del desprecio a cuantificar la
Educación, al imperativo de tener que hacer análisis empíricos de todo.
A las conclusiones de Talis ya habíamos llegado más de uno y más de dos
utilizando el sentido común, que es bastante más barato que hacer una
macroencuesta a 90.000 docentes. En todo caso, dinero bien gastado si
ahora tomamos conciencia.
¿Tomar conciencia de qué? De que los
resultados escolares no se mejoran sólo con más gasto educativo, ni con
más reformas y contrarreformas. Bastaba hacer un análisis fino de PISA
para concluir que lo que medía el Informe sólo explicaba una modesta
parte de los resultados. Su origen socialdemócrata le llevaba a buscar
las respuestas donde no estaban. Buscaron en la ratios, en los horarios
y calendarios escolares... pero ahí no estaba la respuesta. Luego
buscaron en los medios materiales, en el número de ordenadores, en los
libros de texto... pero ahí tampoco estaba. Luego buscaron en las
programaciones, en los itinerarios, en los planes de recuperación...
pero ni siguiera ahí encontraron una respuesta concluyente.
Era el maestro, estúpidos.
(jmoya@magisnet.com) |