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El borrador de la nueva Ley de Educación
de Cataluña está levantando serias controversias entre la Administración
educativa, los sindicatos de la enseñanza pública y amplios sectores del
profesorado y de las asociaciones de padres y madres de alumnos. El
contenido de la futura Ley formula determinadas propuestas que han
provocado grandes incertidumbres entre la comunidad educativa catalana.
Inquietudes y malestar que han cristalizado en una movilización
convocada por todos los sindicatos del sector el día 14 de febrero.
Para el periódico ESCUELA, se ha dibujado un escenario que para nada
beneficia a la escuela pública. En este sentido creemos que el gobierno
catalán se ha precipitado. Ha medido mal los tiempos; le ha faltado
diálogo previo con la comunidad educativa, con el propósito de
involucrarla en los aspectos más importantes que desarrolla el borrador
de Ley; y ha desligado totalmente la futura Ley del "Pacto por la
Educación" que tan caro salió a CCOO y a UGT, quizás más al primero que
al segundo. Estos procesos necesitan mucho diálogo previo, y mucha
agudeza política. Creemos que en este caso han faltado el uno y la otra.
Llegado a este punto el gobierno de Cataluña debería considerar el tema
como asunto prioritario. Mejor rectificar ahora, que fraccionar para
mucho tiempo a los sectores más progresistas de la educación catalana.
Una Ley de Educación debe apostar por la calidad del sistema, y el
sistema educativo debe ser uno de los sostenes fundamentales de la
cohesión social, y no provocar incertidumbres en la sociedad. Debe
despejar incógnitas no multiplicarlas por cien; y aún menos en un sector
tan poliédrico como el de la enseñanza.
Y tres elementos del borrador de Ley son especialmente preocupantes, una
apuesta por la autonomía sin apellidos ni matices; el tratamiento de la
dirección de los centros; y por último, la política de personal -no
olvidemos que ésta fue uno de los flancos por el que comenzó hacer agua
la LOGSE en Secundaria- que en la enseñanza siempre ha sido un asunto
mayor: cuestión de "Estado".
A partir de ahora tendremos que estar muy atentos al dibujo que de la
Ley Orgánica de Educación empieza a perfilarse en España, a través de
las distintas leyes autonómicas. Al menos ya hay dos referentes, la
recientemente aprobada Ley de Educación de Andalucía (LEA) y el futuro
borrador de la Ley de Educación de Catalunya. Cantabria, Aragón,
Extremadura y Castilla-La Mancha preparan las suyas. Y el Gobierno de
España tendrá algo que decir. En este sentido, el Ministerio de
Educación y Ciencia tendría que esforzarse por marcar orientaciones y
políticas que vayan dibujando desde la LOE y a través de las distintas
leyes autonómicas un sistema educativo público, nacional, renovado y de
calidad. En la LOE cabe la diversidad, pero no debería caber la
disparidad. No se puede aceptar cualquier idea, formulada de cualquier
manera.
Lo escrito hasta ahora no resta méritos a muchos otros elementos, muy
positivos, que contiene el borrador de la futura Ley educativa de
Cataluña con la sana intención de modernizar y mejorar el sistema
educativo, pero por favor que no nos pierda la falta de sentido, y de
tino. Seguiremos informando.
http://www.infoescuela.com/infoescuela/numero.cfm?action=EDITORIAL
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