STEs Castilla y LeónOpinión
 

El valor de la educación

09 de septiembre de 2004

Enric Renau


Dice el diccionario que el valor es una cualidad o conjunto de cualidades que hacen que una cosa o persona sea preciada. El precio, en cambio, es la cantidad de dinero que es necesario dar a cambio de la obtención de una cosa.

A la educación todos le suponemos gran valor, pero pocos están dispuestos a pagar mucho dinero por ella. La inversión en educación es la mejor apuesta por el futuro de un País, dicen los líderes políticos. Y los ciudadanos les votamos.

Pero por otro lado, estudiantes, madres y padres, agrupaciones de consumidores, responsables políticos de distintas periodistas, articulistas, administraciones, tienden a considerar caro el inicio del curso. El coste de las matrículas, de los libros de texto, del calzado y de la ropa, del material complementario, de las actividades extraescolares pesan en las economías familiares. Cada familia "tipo" gasta entre 900 y 1.200 euros en la vuelta al colegio de sus dos hijos matriculados en enseñanzas no universitarias. Más las cuotas mensuales en el caso de las escuelas privadas. También existen diferencias en la enseñanza universitaria, con extremos de entre 760 euros en una universidad pública no técnica y unos 5.650 euros en una universidad privada.

Son cifras importantes para muchos hogares, no hay duda. Pero también deberíamos compararlas con los gastos en vacaciones o actividades de ocio y diversión de las familias.

En relación a las administraciones públicas, el porcentaje que de los presupuestos públicos se dedica a educación es significativo, aunque no llega, por ejemplo, ni por asomo, a la dedicación que se tiene a la sanidad. Las manifestaciones del sector educativo tienen más un carácter corporativo-sindical de los trabajadores de la educación, que de reivindicación social de los ciudadanos para una mayor inversión en educación.

Las manifestaciones existen, seguramente, porque, tampoco los sueldos de los docentes y de los directivos de instituciones educativas, están, precisamente, en la escala salarial más alta y, por lo tanto, están mal pagados.

En resumen, en mi primer editorial del curso 04-05 sólo quería señalar que si de verdad le damos valor a la educación, tendremos que pagar un precio. Ya sea vía presupuestos públicos, ya sea a través del bolsillo privado.

Lo otro es demagogia.

 


Enric Renau
Editor@educaweb.com

Prensa:

 
   STEs Castilla y LeónOpinión