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MISERIA
ENVUELTA EN PAPEL DE CELOFÁN
Después de conocer el IPC de diciembre, mes inflacionista por
excelencia, las previsiones más pesimistas se han
hecho realidad y la inflación del
2002 se ha situado en el 4%,
doble que los países de nuestro entorno comunitario. Sin
embargo, los sueldos y las pensiones sólo aumentan el 2%, con
algunas novedades que doran la amarga píldora de la ridícula subida
salarial.
El caso es que,
como mucho, nuestro congelado salario va a aumentar hasta el
2,71%.
"¡Vaya! No está nada mal. Nos acercamos a la inflación. Nuestro
dinero vale cada vez menos, pero, bueno, ¡cobramos!, que no es poco".
Eso parecen pensar los sindicatos firmantes, que nos regalan tan
"generosos" acuerdos retributivos con la atónita Administración.
¡INCREÍBLE! Se acuerda subir el sueldo de los funcionarios y las
pagas de los jubilados por debajo del IPC, cuando la propia
Administración estaba dispuesta a dar eso mismo o quizá más. Para
ese viaje... ¡Ay, estos acuerdos a espaldas de los trabajadores y
trabajadoras, que se anuncian a bombo y platillo! ¿¡Qué
servidumbres y contraprestaciones ocultan!?
Eso sí. Cuando
lleguen las pagas extraordinarias de junio y diciembre, ya no nos
cabrearemos tanto: " ¡Todo el mundo cobra el doble, menos
nosotros ! ". "No te sulfures, querido/a, a partir de ahora nos
iremos acercando a la paga total. Tómatelo como un regalito para las
vacaciones". " ¡Déjate de regalitos, si yo sólo quiero
recuperar poder adquisitivo! ". "Recuperar, ¿qué? ¡Iluso/a!, ¿no te
das cuenta de que quién eres?". "Sí, claro, sólo un/a modesto/a
funcionario/a?
" ¡Pues eso! ". |