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El Primero de Mayo, que representa la lucha histórica de los
trabajadores y de las trabajadoras por el derecho a un trabajo
digno, por el
derecho
a la mejora de las condiciones de vida y de trabajo y por la
consecución de una sociedad en la que desaparezcan las desigualdades
sociales y en la que se dé primacía a la persona frente al capital,
se conmemora este año coincidiendo con una explosión de
manifestaciones de denuncia de la situación de desigual en la que
vivimos en el mundo, de denuncia de los nocivos efectos que para la
inmensa mayoría de la población tiene la aplicación de las políticas
neoliberales dominantes en el mundo; situación que se puede
sintetizar en que los países ricos son cada vez más ricos y los
pobres cada vez más pobres; todo inmerso en el desarrollo de guerras
imperialistas.
Estas denuncias las hacemos organizaciones políticas y sindicales
de todo el mundo, entre las que se encuentra la Confederación de
STEs, convencidas de que "otro mundo es posible", convencidas de que
un mundo basado en la justicia, un mundo basado en el respeto mutuo
y común entre todos los pueblos y personas es necesario para acabar
con la situación actual que ocasiona.
Los últimos acuerdos de los Gobiernos de la Unión Europea
profundizan en las políticas neoliberales y conciertan unas
políticas lesivas para los trabajadores y trabajadoras de Europa,
pues deciden elevar la edad de jubilación, facilitar el despido,
flexibilizar el mercado de trabajo, imponiendo la movilidad
funcional, geográfica y horaria; abaratar los costes de la mano de
obra, es decir, los sueldos no deben subir más que el IPC. Acuerdan
legislar en sus respectivos países y en las directivas que afectan a
toda Europa medidas tendentes a la privatización de los sectores
públicos de la economía y los servicios; pretenden, en definitiva
poner en manos de las empresas privadas los servicios públicos, como
la energía, el transporte, la educación o la sanidad; y todo
siguiendo las directrices de organismos no democráticos como el FMI
y el BM.
Aquí, en el Estado español, el neoliberalismo quiere profundizar
aún más en su política y nos anuncia ahora una reforma fiscal, de la
que se beneficiarán las rentas del capital y los salarios más altos,
y un drástico recorte a las condiciones de las personas
desempleadas; todo en medio de una contrarreforma educativa que
pretende aumentar la privatización de la enseñanza por medio de tres
leyes orgánicas, Ley de Universidad, Ley de FP y Ley de calidad.
Todas estas medidas junto a las tomadas en los últimos años, entre
las que destaca la reforma laboral, impuestas por el PP, exigen una
respuesta contundente del movimiento sindical, que no puede ser otra
que una lucha decidida que contemple una huelga general.
Los países de la UE, al mismo tiempo, ni elevan su aportación al
desarrollo, ni condonan la deuda externa, imponiendo más
dificultades para la llegada y movilidad de los inmigrantes;
permiten la masacre del pueblo palestino y aceptan que los USA sean
los gendarmes del mundo.
Los sindicatos del poder, los sindicatos burocratizados que toman
las decisiones a espaldas de los trabajadores y trabajadoras, los
sindicatos
que vienen dando su apoyo a los gobiernos con acuerdos parciales que
sustentan, en definitiva, las medidas neoliberales antes descritas,
tienen su parte de responsabilidad en esta situación (hay que
recordar aquí el acuerdo de moderación salarial firmado entre la
patronal y los dos sindicatos más representativos).
Los STEs consideramos que el modelo sindical dominante tiene que
cambiar, pues otro sindicalismo también es posible. Es necesario que
el sindicalismo asambleario, de clase, participativo, solidario,
sociopolítico..., se extienda a todos los sectores de la producción
y de los servicios haciendo a los trabajadores y a las trabajadoras
protagonistas de las decisiones que se tomen, de los acuerdos que se
puedan firmar, y de las políticas sindicales que se apliquen.
En este 1º de Mayo tenemos que seguir recuperando el carácter
reivindicativo y de lucha que no debió perder nunca, para trasladar
al conjunto de trabajadores y trabajadoras que hay que acabar con
las políticas neoliberales y con quienes desde el terreno político y
sindical las apoyan, pues otro mundo es posible, y otro
sindicalismo, también, y todos y todos debemos implicarnos y
movilizamos para conseguirlo.
El Secretariado de la Confederación de STEs
18 de abril de 2002 |